En el marco del Día Internacional de las Mujeres la SE SIPINNA realizó un diálogo en el que participaron seis niñas y adolescentes de diferentes municipios junto a autoridades estatales.

Culiacán, Sinaloa, 10 de marzo del 2021. Durante el Diálogo intergeneracional “La erradicación de las violencias contra niñas y adolescentes mujeres”, las seis adolescentes que participaron expresaron haber sido víctimas y testigos de los diferentes tipos de violencia que se vive en sus entornos, desde la normalización de esta problemática en los hogares y en sus colonias, noviazgos violentos, violencia en la escuela de parte de compañeros y maestros, el miedo y la inseguridad al salir a las calles, pasear por espacios públicos y al moverse en el transporte público, entre otras.

Esto en el marco del Día Internacional de las Mujeres y con el objetivo de que las adolescentes pudieran compartir un mismo espacio con autoridades estatales, para así encontrar soluciones y proponer acciones específicas para erradicar todos los tipos de violencia contra las mujeres y niñas.

Margarita Urías Burgos, Secretaria Ejecutiva del Sistema Estatal de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, mencionó que escuchar a las niñas y adolescentes de Sinaloa es importante para trabajar en la creación de políticas públicas, de programas, proyectos y acciones que busquen impactar en sus vidas.

Las seis adolescentes que participaron en el diálogo tienen de 12 a 17 años y han enfrentado diferentes situaciones de violencia, exclusión o discriminación por ser mujeres, lo cual les ha permitido formar sus propias opiniones para hablar del tema y exigir a las autoridades competentes trabajar en la erradicación de la violencia contra mujeres y niñas.

Carla Cecilia, de 13 años lamentó que la violencia hacia las mujeres se haya normalizado, ya que en la mayoría de las familias los hombres se creen superiores a las mujeres. Hogares en los que constantemente dijo, se vive violencia psicológica, económica y demás.

“Creo que ya se ha normalizado en la mayoría de las familias la idea de que los hombres piensen que son superiores y que la mujer debe quedarse en casa. En lo personal he experimentado esta misa violencia emocional en casa porque había una situación en la que mi padre violentaba mentalmente a mi mamá y también económicamente y me ha tocado vivir muchas cosas de esto en casa”.

Señaló que otra violencia que está latente es la de salir a la calle, pues al caminar a casa por las noches con su madre, ambas han experimentado el miedo de caminar por calles solas y oscuras, el pasar por zonas llenas de hombres y pensar que puede pasarles algo y no habrá quien las ayude.

En este mismo sentido, Ángela Reyes de 15 años y miembro de la Colectiva Brujas del Aquelarre habló de problema de inseguridad que viven las mujeres en el espacio público y en el transporte público. Durante su participación mencionó que es constante caminar por las calles con miedo y estar siempre alerta, tan alerta que eso le impide disfrutar de lo que está pasando a su alrededor.

“Para mí es más el tema de la inseguridad porque nos hace estar más alerta en cualquier lugar que estemos ya sea en la casa o en la calle, eso nos hace estar alerta e imaginarnos muchas cosas que puedan pasar, nos hace a no poner atención en otras cosas que están pasando. La inseguridad nos lleva a tener miedo de todo lo que pase en nuestro entorno”.

También aprovecho para señalar que las adolescentes tienen el derecho a la libre sexualidad y a que la norma 046 debe ser aplicada cuando las niñas o las adolescentes son obligadas a establecer relaciones de carácter sexual.

Odallys Alejandra de 17 años, consideró que el acoso que sufren las mujeres en las calles es un tema que se debe prevenir y atender, sin embargo, enfatizó que otra problemática preocupante es el de la violencia en el noviazgo o el que obliguen a las jóvenes a casarse muy pronto por cuestiones de costumbres y cultura en sus comunidades.

Por otro lado, Mia Karely de 12 años, señaló que constantemente las mujeres enfrentan situaciones de desigualdad a pesar de desarrollar las mismas labores que un hombre, lo cual es un claro ejemplo de discriminación por ser mujeres.

“He visto casos donde mujeres y hombres hacen el mismo trabajo y las mujeres ganan menos, eso es desigualdad de género y es algo que no está bien, debe haber igualdad. O, por ejemplo, en las escuelas los niños golean a sus compañeras porque se creen más fuertes y nos creen débiles, nos hacen menos y se les hace fácil insultarnos y no tomar en cuenta lo que decimos solo por ser mujeres”, manifestó.

Así mismo Antonia Escalante de 14 años agregó que los hombres piensan que son más que las mujeres porque creen que las mujeres son débiles, en pareja dijo, pasan situaciones en las que mujeres hacen lo que sus parejas quieren por quedar bien. Enfatizó que las mujeres deben ser respetadas y vivir sin violencia, pues sin mujeres no habría humanidad.

Karol María de 12 años aprovecho el diálogo para señalar que hacen falta acciones para prevenir y atender la violencia que sufren las mujeres indígenas, si bien, se trabaja para que las niñas y mujeres no sufran violencia subrayó que a veces las indígenas no son tomadas en cuenta o no se piensa en sus necesidades.

Tras escuchar a las adolescentes, las autoridades presentes, entre ellas la directora del Instituto Sinaloense de las Mujeres, Laura González; Claudia Gámez, Procuradora de Protección de NNA; Alejandra Vellati, Coordinadora General del Centro de Justicia para las Mujeres; Francisca Abello, Diputada Presidenta de la Comisión de Equidad, Género y Familia del H. Congreso del Estado; y Gabriela Polo, de la SE del SIPINNA Nacional, se comprometieron a seguir trabajando por garantizar una vida libre de violencia para las niñas y adolescentes de Sinaloa.

Indicaron en sus participaciones que desde cada una de las instancias que representan se trabaja para que las mujeres, adolescentes y niñas vivan sin miedo y puedan ser libres, sin embargo, en ocasiones los resultados tardan en reflejarse en la sociedad, por lo que seguirán estableciendo políticas públicas y programas que brinden bienestar a las mujeres y niñas.